domingo, 10 de abril de 2022

Música: Iron Maiden - Nights Of The Dead - Legacy Of The Beast - Live In Mexico City


En septiembre de 2019, Iron Maiden tocó en tres conciertos sold-out frente a alrededor de 70.000 seguidores en el Palacio de los Deportes en Ciudad de México. Todo durante el épico “Legacy Of The Beast Tour”. Esta grabación en vivo, tomada de estos shows, sirven no solo como una celebración al éxito global del tour que comenzó en 2018 en Estonia. También es para agradecer a los fanáticos que vinieron desde muy lejos a disfrutar las poderosas presentaciones de la banda en Ciudad de México. Tocando las canciones clásicas de siempre en un escenario que cambiaba camaleónicamente en cada etapa del show. Siendo una espectacular puesta en escena en estadios, arenas o siendo cabeza de cartel en los principales festivales alrededor del mundo.

Hasta esa fecha fue una de las puestas en escenas más ambiciosas y con canciones basadas en conceptos como la guerra, la religión y el mal y el infierno. Solo clásicos, pero entregando ese plus en lo conceptual y trayendo a la vida canciones que estaban guardadas sin tocar por décadas. Tuve la oportunidad de ver este show en un Estadio Nacional de Santiago lleno y vivir el renacer de canciones que nunca pensé que escucharía en vivo.

SINOPSIS:

Para iniciar, la gloriosa intro con el discurso de Winston Churchill /“We shall fight on the beaches, we shall fight on the landing grounds, we shall fight in the fields and in the streets, we shall fight in the hills; we shall never surrender/”Pelearemos en las playas, pelearemos en las zonas de desembarco, pelearemos en los campos y en las calles, pelearemos en las colinas; nunca nos rendiremos”/ y el sonido e imágenes de aviones defendiendo la Isla Británica en la Segunda Guerra Mundial y tras ellos, la épica de “Aces High”, tema e himno insigne de la banda. Junto a eso un enorme avión Spitfire inflable sobre las cabezas de los integrantes de la banda. El coro de “Aces High”, /”Run, live to fly, fly to live, do or die; Won't you run, live to fly, fly to live; Aces high”/”Corre, vive para volar, vuela para vivir, hazlo o muere; No correras, vive para volar, vuela para vivir; Tengo todo para ganar”/ cantado a raudales por los fans mexicanos.

Paso a “Where Eagles Dare”, y está, siendo unas de las primeras del setlist me lleva a exclamar ¡wow! ya que es una canción muy compleja, especialmente en batería. Habla de la calidad de músico-atleta de Nicko McBrain. La temática de la guerra continúa de forma consecutiva. Esta canción está basada en la película de 1968 del mismo nombre. Trata sobre un comando especial, que durante la Segunda Guerra Mundial debe atacar un recinto inexpugnable donde está el servicio secreto nazi. Esto no para, “2 Minutes To Midnight”, canción del disco “Powerslave” (1984) y abre la temática de la Guerra Fría y el terror al enfrentamiento nuclear entre U.R.S.S. y EE.UU. Además, “El Reloj del Apocalipsis” que en la década de los ochenta marcaba dos minutos para la medianoche y que el minutero en 12 era simplemente el fin del mundo, el apocalipsis. Me sorprenden los característicos solos de guitarra de Adrian Smith. De ser solos muy precisos en el pasado; pasan a algo más improvisado que se desmarca de lo conocido del músico inglés.

“The Clansman”, algo más contemporáneo en la discografía de Iron Maiden. Inspirada en la película “Braveheart” (1995) y siendo una canción inspirada en la imagen de William Wallace y el concepto de la libertad, en este caso del pueblo escoses. Frente al terrible y avasallador ejército inglés. Hermosa versión de una canción que se basa en un concepto con diferentes significados para diferentes mundos, sociedades y culturas. El bajo acústico de Steve Harris marca los tintes progresivos en esta épica canción. “The Trooper”, con un “Eddie Trooper” casi real que pelea y amenaza a los guitarristas y a Bruce Dickinson de forma directa. Sin dejar de lado que Bruce enarbola la “Union Jack” durante esta potente y bélica canción. Es un clásico de los clásicos. Con la Guerra de Crimea como base conceptual y el bajo galopante de Steve Harris que simula a la caballería británica por el territorio de Crimea galopando y peleando a muerte esta guerra.

La religión se abre paso con “Revelations”, donde se escucha a un inspirador Bruce Dickinson cantar líricas místicas basadas en un personaje recurrente en la vida musical del vocalista de la Doncella: Aleister Crowley. Además, el escenario se modifica y personifica de forma majestuosa una catedral europea del estilo bizantino. Con unos vitrales hermosos y luminosos. “For The Greater Good Of God”, nos demuestra que, a pesar de la buena voluntad de ese dios, o como quieran llamarle. Aún ocurren injusticias, guerras, hambrunas y sufrimiento en la humanidad. Esa humanidad creada a la imagen y semejanza de ese dios, pero que no da el ancho y no es merecedor de la confianza de aquel creador a sus creaciones. “The Wicker Man” de su disco insigne “Brave New World” (2000) y el paganismo al máximo. El hombre de mimbre en llamas con las doncellas en su interior y como precio a pagar por la fecundidad de las tierras y alimentos para vivir de forma plena. Con ese coro pegadizo /“You time Will come”/“Tu tiempo llegará”/. Llegará, para realizar ese sacrificio y pedir ayuda a ese dios pagano aquellas antiguas civilizaciones en las Islas Británicas y el Norte de Europa.

“Sign Of The Cross”, tema progresivo y de larga duración. Donde escuchamos a Dickinson enarbolar el coro /”The sign of the cross, The name of the rose, A fire in the sky, The sign of the cross”/”El signo de la cruz, el nombre de la rosa, un fuego en el cielo, el signo de la cruz”/ Esta lírica está basada en la obra “El Nombre de la Rosa” (1980) de Umberto Eco. Fuego, símbolos y secretos dentro de un monasterio perdido en Europa. En “The X Factor” (1995) Iron Maiden demostró que era otra banda, sin Bruce Dickinson. Un álbum más oscuro y musicalmente cercano al progresivo de antaño. Aun así, es una canción rescatada no solo en este disco en vivo por el propio Bruce Dickinson, que la canta a sus anchas, haciéndola suya. “Flight Of Icarus”, canción muy esperada en este setlist de Iron Maiden. Con un Icaro inflable y Bruce Dickinson inspirado cantando. Además, con la potencia de Steve Harris y compañía. Entregándonos ese regalo musical esperado por años a los seguidores. Líricamente basado en el mito griego del hombre que quería imitar el vuelo de los pájaros. Que voló tan alto que sus plumas pegadas con cera se derritieron por volar tan cerca del Sol.

“Fear Of The Dark”, ya es un clásico de la época contemporánea de la agrupación londinense. Nunca falla en cada tour. Con un inicio, que congrega a la comunión entre la banda y sus seguidores, cantando a todo pulmón esas letras iniciales. Ese miedo que nos acompaña desde la infancia, que causan esa terrible ansiedad a la oscuridad. “The Number Of The Beast” y el infierno se desata sobre el escenario con fuego y una iglesia satánica en su esplendor. Figuras tenebrosas en el escenario y Iron Maiden expresando esta historia oscura y onírica. Ese sueño que tuvo Steve Harris y que es musicalizado para transformarse en ese icono audiovisual de Iron Maiden. Relacionado al erróneo concepto de “rock satánico”, que las iglesias cristianas estadounidenses llevaron a la carne quemando sus álbumes en 1982.

Con “Iron Maiden”, su canción insigne que no han retirado de sus setlist desde los primeros días como banda. Un himno. Esta banda inglesa está llena de rituales musicales y el principal acto ocurre en esta canción. Es común que aparezca Eddie tras la batería de Nicko McBrain y en esta gira se convierte Eddie en una figura demoníaca inmensa. Pero todo sabemos del simbolismo de la banda y todo lo referente a “satánico” sólo es pura diversión y teatralidad. Con “The Evil That Men Do”, es la canción por insigne de Bruce Dickinson, que los años han demostrado que solo él puede cantarla con su voz poderosa y alcanzar esos altos registros con su voz de acero. “Hallowed Be Thy Name”, es mi canción favorita. Al hablar de forma conceptual del significado de la vida. Como la cercanía a la muerte en la horca por un condenado entrega esa apreciación diferente a la vida misma. Canción desgarradora. “Run To The Hills”, es la explosión máxima. Canción especial para finalizar un concierto en lo más alto por su energía y emotividad. Solo energías positivas y la voz en lo más alto. Fin y la banda se despide del público mexicano en tres noches de heavy metal e historias a raudales.

IMPRESIONES/CONCLUSIÓN:

Para resumir, es el último material en vivo que se suma a la vasta discografía de Iron Maiden. En lo personal, notó que la voz de Bruce Dickinson se nota en ciertas partes algo afectada y que se ayuda del público mexicano para completar y participar en las líricas de las canciones. Hay que entender que sus integrantes ya transcurren en los sesenta años, el trajín de decenas de tour mundiales y el paso de los años ya pasan la cuenta. Pero es un material poderoso, lleno de historias y emociones. Canciones que rara vez salen a la luz y que aquí están presentes. Celebrar el legado de la bestia y de la banda que está catalogada en su propio y único estilo musical. Una agrupación musical que no se repite, no es más de lo mismo. Que vive fuera del mainstream, que no necesitan de la televisión y de la prensa para estar siempre en la cima del rock. Una banda que atesoro y escucho una y otra vez. Muy Recomendable

TRACKLIST:
CD1 
1. Churchill's Speech 
2. Aces High
3. Where Eagles Dare 
4. 2 Minutes To Midnight
5. The Clansman
6. The Trooper
7. Revelations
8. For The Greater Good Of God
9. The Wicker Man
CD2
1. Sign Of The Cross
2. Flight Of Icarus
3. Fear Of The Dark
4. The Number Of The Beast
5. Iron Maiden 
6. The Evil That Men Do 
7. Hallowed Be Thy Name
8. Run To The Hills            

The Wickerman:

FICHA TÉCNICA:

Autor: Iron Maiden
Obra: Nights Of The Dead - Legacy Of The Beast - Live In Mexico City
Etiqueta: Parlophone – 0190295204716
Originalmente publicado: 2020
Formato: 2 x CD, Album, Deluxe Edition
País: Europa
Calificación: Muy Recomendable