SINOPSIS:
La religión se abre paso con “Revelations”, donde se escucha a un inspirador Bruce Dickinson cantar líricas místicas basadas en un personaje recurrente en la vida musical del vocalista de la Doncella: Aleister Crowley. Además, el escenario se modifica y personifica de forma majestuosa una catedral europea del estilo bizantino. Con unos vitrales hermosos y luminosos. “For The Greater Good Of God”, nos demuestra que, a pesar de la buena voluntad de ese dios, o como quieran llamarle. Aún ocurren injusticias, guerras, hambrunas y sufrimiento en la humanidad. Esa humanidad creada a la imagen y semejanza de ese dios, pero que no da el ancho y no es merecedor de la confianza de aquel creador a sus creaciones. “The Wicker Man” de su disco insigne “Brave New World” (2000) y el paganismo al máximo. El hombre de mimbre en llamas con las doncellas en su interior y como precio a pagar por la fecundidad de las tierras y alimentos para vivir de forma plena. Con ese coro pegadizo /“You time Will come”/“Tu tiempo llegará”/. Llegará, para realizar ese sacrificio y pedir ayuda a ese dios pagano aquellas antiguas civilizaciones en las Islas Británicas y el Norte de Europa.
“Sign Of The Cross”, tema progresivo y de larga duración. Donde escuchamos a Dickinson enarbolar el coro /”The sign of the cross, The name of the rose, A fire in the sky, The sign of the cross”/”El signo de la cruz, el nombre de la rosa, un fuego en el cielo, el signo de la cruz”/ Esta lírica está basada en la obra “El Nombre de la Rosa” (1980) de Umberto Eco. Fuego, símbolos y secretos dentro de un monasterio perdido en Europa. En “The X Factor” (1995) Iron Maiden demostró que era otra banda, sin Bruce Dickinson. Un álbum más oscuro y musicalmente cercano al progresivo de antaño. Aun así, es una canción rescatada no solo en este disco en vivo por el propio Bruce Dickinson, que la canta a sus anchas, haciéndola suya. “Flight Of Icarus”, canción muy esperada en este setlist de Iron Maiden. Con un Icaro inflable y Bruce Dickinson inspirado cantando. Además, con la potencia de Steve Harris y compañía. Entregándonos ese regalo musical esperado por años a los seguidores. Líricamente basado en el mito griego del hombre que quería imitar el vuelo de los pájaros. Que voló tan alto que sus plumas pegadas con cera se derritieron por volar tan cerca del Sol.
“Fear Of The Dark”, ya es un clásico de la época contemporánea de la agrupación londinense. Nunca falla en cada tour. Con un inicio, que congrega a la comunión entre la banda y sus seguidores, cantando a todo pulmón esas letras iniciales. Ese miedo que nos acompaña desde la infancia, que causan esa terrible ansiedad a la oscuridad. “The Number Of The Beast” y el infierno se desata sobre el escenario con fuego y una iglesia satánica en su esplendor. Figuras tenebrosas en el escenario y Iron Maiden expresando esta historia oscura y onírica. Ese sueño que tuvo Steve Harris y que es musicalizado para transformarse en ese icono audiovisual de Iron Maiden. Relacionado al erróneo concepto de “rock satánico”, que las iglesias cristianas estadounidenses llevaron a la carne quemando sus álbumes en 1982.
Con “Iron Maiden”, su canción insigne que no han retirado de sus setlist desde los primeros días como banda. Un himno. Esta banda inglesa está llena de rituales musicales y el principal acto ocurre en esta canción. Es común que aparezca Eddie tras la batería de Nicko McBrain y en esta gira se convierte Eddie en una figura demoníaca inmensa. Pero todo sabemos del simbolismo de la banda y todo lo referente a “satánico” sólo es pura diversión y teatralidad. Con “The Evil That Men Do”, es la canción por insigne de Bruce Dickinson, que los años han demostrado que solo él puede cantarla con su voz poderosa y alcanzar esos altos registros con su voz de acero. “Hallowed Be Thy Name”, es mi canción favorita. Al hablar de forma conceptual del significado de la vida. Como la cercanía a la muerte en la horca por un condenado entrega esa apreciación diferente a la vida misma. Canción desgarradora. “Run To The Hills”, es la explosión máxima. Canción especial para finalizar un concierto en lo más alto por su energía y emotividad. Solo energías positivas y la voz en lo más alto. Fin y la banda se despide del público mexicano en tres noches de heavy metal e historias a raudales.
IMPRESIONES/CONCLUSIÓN:
Para resumir, es el último material en vivo que se suma a la vasta discografía de Iron Maiden. En lo personal, notó que la voz de Bruce Dickinson se nota en ciertas partes algo afectada y que se ayuda del público mexicano para completar y participar en las líricas de las canciones. Hay que entender que sus integrantes ya transcurren en los sesenta años, el trajín de decenas de tour mundiales y el paso de los años ya pasan la cuenta. Pero es un material poderoso, lleno de historias y emociones. Canciones que rara vez salen a la luz y que aquí están presentes. Celebrar el legado de la bestia y de la banda que está catalogada en su propio y único estilo musical. Una agrupación musical que no se repite, no es más de lo mismo. Que vive fuera del mainstream, que no necesitan de la televisión y de la prensa para estar siempre en la cima del rock. Una banda que atesoro y escucho una y otra vez. Muy Recomendable. ✸✸✸✸
The Wickerman:
FICHA TÉCNICA: